Buscar

Infidelidad (Tokio Hotel) - Cap.14

No pudo dormir en toda la noche. Si ya estaba nervioso por el juicio, la visita de su hermano no había ayudado en absoluto, y más tras los nuevos sentimientos descubiertos.

¿Ya no sentía nada por su hermano? ¿Qué sentía realmente por David?

Cansado de dar vueltas en la cama sin poder dejar de pensar en su hermano, decide levantarse y comenzar a arreglarse. Entra en el baño y se desnuda mientras espera a que el agua saliera a la temperatura adecuada. Se mete bajo ella y cierra los ojos gimiendo, dejando que su cuerpo se relajara tras tanta tensión acumulada.

Termina de ducharse y sale envolviéndose en una toalla. Coge otra con la se seca con vigor el pelo. Deja de secarse y pasa la toalla por el espejo, limpiando todo el vaho que se había acumulado en él, descubriendo la mala cara que llevaba.

Pálido y con grandes ojeras, señal de que necesitaba tomarse unos días libres para descansar cuando todo hubiera terminado.

Suspira y sale del baño dejando caer la toalla que llevaba ajustada a la cintura. Abre el primer cajón de la cómoda y saca una muda limpia que se pone con rapidez, solo faltaba que se asomara su madre a ver si se encontraba despierto y le pillara desnudo….su madre, o su hermano…

Regresa al baño y enchufando el secador comienza a secarse el pelo sin prisas, tenía más de una hora antes de que la casa despertara. Lleva 10 minutos cuando siente que la puerta de su habitación se abre y se gira poniéndose tenso. No tenía fuerzas para enfrentarse a su hermano en esos momentos…

Pero como ya pensara antes, suspira aliviado al ver entrar a su madre, que se queda en la puerta del baño viendo como se secaba y alisaba el pelo.

-Me imaginaba que te levantarías temprano-le dice sonriendo.

-No he podido dormir nada en toda la noche-le confiesa.

-Es lógico, cariño-dice Simone entrando en el baño del todo.

Desconecta el secador y dejándolo sobre el lavabo se vuelve para recibir el abrazo de su madre, tan necesitado en esos momentos.

-Todo va a salir bien-consuela Simone besando el pelo a su hijo pequeño-No hay nada que temer. Esa chica pagará por todo el daño causado.

Bill solo puede asentir contra el pecho de su madre. Cierra los ojos gimiendo al sentir como le frota la desnuda espalda mientras piensa en sus palabras. Esa chica les había hecho mucho daño, si no fuera por ella él estría en esos momentos con su hermano, como si nada hubiera pasado.

Aunque fue culpa suya. La eligió de entre todas para subirla al escenario y cantar con él, y con esa elección comenzó el principio del fin. Gracia a ella, se estaba cuestionando el amor de su hermano, y de de la única persona que le ayudó cuando más lo necesitaba, que le hizo sentirse bien cuando estaba a punto de desfallecer.

-¿Mejor?-pregunta Simone al cabo de unos minutos.

-Si-susurra sin soltarla.

Tenía miedo de que el juicio no saliera bien, y ese fuera el último abrazo que recibiera de su madre. Quiere prolongarlo todo el tiempo posible, para poder recordarlo con los ojos cerrados cuando lo necesitara.

-Termina de arreglarte, mientras preparo el desayuno-dice Simone soltándole.

Pone un dedo en su barbilla y le hace levantar la cara, limpiando con una mano la lágrima que le bajaba por la mejilla despacio.

-Todo va a salir bien-le repite con firmeza.

Besa su mejilla y le deja que siguiera peinándose.

Suspira mientras enciende de nuevo el secador. Termina de alisarse el pelo y se aplica un suave maquillaje. Sale del baño y elige e su armario la ropa apropiada entre toda la que tiene, pensando si se volvería a vestir con ella o lo haría a partir de entonces con un mono a rayas.

Escoge unos pantalones negros y una camiseta a juego, sin ningún tipo de estampado. Una vez vestido y calzado baja a la cocina llevando del brazo una cazadora de cuero negra, parándose a en la puerta con una expresión de asombro en la cara.

-¡David!-logra decir con voz ronca.

-Ha venido para llevarte al juicio-dice Simone señalándole una silla al lado del productor.

-Legalmente, estás bajo mi custodia-le explica David sin mirarle directamente a los ojos.

-Nos veremos en el juzgado, saldremos después que vosotros-afirma Simone colocando delante de su hijo un tazón repleto de cereales.

En vista de que su mirada molestaba al productor, la agacha y la fija en el desayuno que le ha puesto su madre, negando de inmediato con la cabeza.

-Como algo, cariño. Ayer te saltaste la cena y no quiero que caigas enfermo-suplica Simone poniendo una mano en su hombro.

-Solo un vaso de leche, siento un nudo en el estómago-accede para complacerla.

Simone se da por vencida y retirando el bol de cereales le pone un vaso delante. Bill lo coge y se lo toma despacio. No esperaba ver al productor tan pronto ese día. Solo quería disfrutar del que quizás fuera el último día que pasara con su familia, a pesar de que tuviera que ver a su hermano tras lo ocurrido la noche anterior.

Pero no tiene que preocuparse por él. No baja a desayunar, el que lo hace es su padrastro, que tras saludarle se pone a hablar con el productor en voz baja.

Se frota la frente con los ojos cerrados, tragándose las ganas que tenía de salir corriendo sin volver la vista atrás, meterse en un rincón oscuro y no salir de él hasta que hubiera puesto en orden su caótica vida.

-Mejor nos vamos yendo-anuncia David de repente-Quedé con Kyle media hora antes.

Se pone de pies de inmediato y cogiendo la cazadora que dejó en el respaldo de su silla se la pone. Nada más terminar recibe un abrazo de despedida de su madre y un beso en la mejilla.

-Nos vemos en el juzgado-se despide Simone de su hijo pequeño.

Asiente en silencio, sentía una opresión en el pecho que le impedía respirar. Era como si fuera la última vez que estuviera en esa casa, que recibiera un abrazo de su madre…

Se separa de ella con esfuerzo y estrecha la mano de su padrastro, que le sonríe dándole ánimos. Le devuelve la sonrisa y cogiendo sus gafas de sol se las pone y sale de la casa tras el productor. 

Antes de salir por la puerta dirige su mirada a las escaleras. Pero nada. Su hermano no estaba en ella ni había bajado a despedirle. En el fondo esperaba que lo hiciera, que le animara como el buen hermano que era.

Suspira y sale a la calle. David ya le esperaba en el coche y una vez que entra se ponen en marcha. Hacen el corto trayecto en silencio, ni siquiera pone la radio para distraerse un poco. Cada uno iba perdido en sus pensamientos, con la vista fija al frente. No sabían que decir, ni se atrevían a mirarse por si uno de los dos flaqueaba y daba un primer paso.






Llegan a los juzgados y se reúne con Kyle en la puerta. Tras estrechar sus manos les guía por un laberinto de pasillos hasta un despacho vacío en el que los hace entrar y sentarse.

-He pensado en repasar un poco tu declaración-comienza a decir mirando al cantante.

-Creo que ya lo hemos hablado todo. Soy inocente, no he hecho nada-logra decir con voz temblorosa.

Recordaba lo que le había dicho a su hermano la noche anterior, tal vez su inconsciente actúo por él y de verdad empujara a la chica por las escaleras. No mató al bebé, pero casi la mata a ella…

-Es una actitud muy positiva, pero no te confíes demasiado-le dice Kyle-No hubo bebé, pero te pueden acusar por haberla empujado escaleras abajo. No sabemos si tiene un as en la manga por si se descubría que el embarazo era falso.

Resopla apoyándose en el respaldo de la silla en la que estaba sentado, esa maldita chica le iba a arruinar su vida, si es que no lo había hecho ya. Escucha en silencio las explicaciones de Kyle y cuando faltan 10 minutos para la vista le dejan solo en el despacho mientras Kyle hace los últimos preparativos y David sale a hacer unas llamadas.

Se recuesta en la mesa, apoyando la cara en las manos y suspirando con los ojos cerrados. No escucha como se abre la puerta y entra alguien, no le ve hasta que una mano le aprieta el hombro con cariño.

-¡Gustav!-dice emocionado.

Se levanta al instante y se funde en un abrazo con su compañero. Por un momento llegó a pensar que era su hermano…

-Me han permitido entrar a verte, para darte ánimos-dice Gustav cuando se separan.

-¿Has venido tú solo?-no puede evitar preguntar.

-Georg no puede entrar, le han cogido como testigo-le explica arrugando la frente-Pero te manda todo su apoyo.

-Claro, él lo vio todo-murmura dejándose caer en el asiento.

-No te desanimes, sabemos que tú nunca harías daño a nadie-le dice Gustav con firmeza.

“Solo a mi hermano, y a sabiendas….”-piensa con dolor.

Había tenido toda la noche para pensar, tal vez se acostó con David no solo porque lo necesitara en esos momentos, sino para vengarse de su hermano. Le había hecho mucho daño, y se merecía probar algo de su propia medicina.

Pero no contó con los sentimientos, con los suyos y los de David. Fue muy tierno y cuidadoso con él, le hizo sentirse muy cómodo y relajado, y él creyó ver algo….tras esos días en los que buscaba el afecto que le era negado, ¿lo encontró en la persona equivocada?

La puerta se abre a los 5 minutos y David les informa de que ya es la hora. Se pone en pie con la ayuda de su amigo y sale a enfrentarse a lo que el destino le hubiera deparado.


En el pasillo Gustav le da un último abrazo y entra en la sala. Al fondo vislumbra a sus padres y hermano. Estaba cabizbajo, apoyado en la pared con lo brazos cruzados. Pero antes de que entrara en la sala seguido de su abogado, le ve levantar la mirara y fijarla en él. Esboza una tímida sonrisa que su hermano le devuelve asintiendo y entra en la sala.

Se sienta tras una mesa que estaba frente el atril del juez. Había otra mesa a su derecha, reservada para la chica y su abogado, que es ocupada a los 2 minutos. 

Se la queda mirando, no la había vuelto a ver desde que la “empujara”. Llevaba un brazo enyesado y en cabestrillo, también llevaba una mala cara como él pero la suya podía ser también tan falsa como lo era toda ella. La estaba mirando bajo otra luz, tratando de descubrir que vio en ella su hermano para mandar al trate su relación…

Un carraspeo de Kyle le hace desviar la mirada y fijarla en sus manos que tenía sobre el regazo.

-¿Has pasado una buena noche?-le pregunta Kyle con interés.

-No-contesta con sinceridad.

-Ya verás como a partir de hoy, puedes volver a dormir sin ninguna preocupación que te robe el sueño-dice Kyle con firmeza.

Niega con la cabeza, dudaba que tras el juicio su hermano y él volvieran a ser los de antes, ya no amantes, solo dos hermanos que estaban muy unidos y se lo contaban todo, que no actuaban a sus espaldas y se hacían todo el daño que podían…

-En pie-dice un alguacil con voz firme-El honorable juez Harris presidirá el juicio.

Todos le obedecen de inmediato y cuando le ven sentarse ellos también lo hacen. Todos esperan a que abra la carpeta que llevaba en sus manos y empezara con el juicio.

-El pueblo contra Bill Kaulitz Trümper, acusado de empujar por las escaleras a la novia de su hermano y provocar la muerte del bebé de ambos-lee el juez con voz fuerte.

Un murmullo recorre la casi vacía sala. Como la noticia no había salido en la prensa, era un juicio a puertas cerradas. Solo se encontraban sus padres, su hermano, Gustav y David. Su padre estaba de viaje y no le habían podido localizar para avisarle del juicio, o de que le necesitaba su hijo.

Por parte de la chica no había nadie, a no ser que se contara a su hermano…

El juicio da comienzo y el abogado de la chica llama a su primer testigo. Las puertas se abren y entra Georg. Recorre el corto pasillo y se queda de pies a la izquierda del juez, con su mano izquierda levantada y la derecha sobre una biblia que el alguacil le acerca.

-¿Jura que lo que va a contar es la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad?-le pregunta con voz firme.

-Lo juro-contesta Georg de la misma manera.

Toma asiento y dirige una mirada al cantante, sonriéndole ligeramente hasta que el abogado de la chica se le pone delante y se cruza de brazos.

-Señor Listing, cuéntenos como ocurrieron los hechos-le pide con firmeza.

-Estaba en mi habitación, me acababa de levantar porque me habían despertado unas voces-explica mirando fijamente al abogado- Estaban discutiendo, reconocí la de mi amigo y la de una chica, la novia de Tom. Cuando abrí la puerta y me asomé a ver que pasaba, vi a mi amigo de espaldas y como la chica caía por las escaleras.

-¿Vio como el señor Kaulitz la empujaba?

-No-contesta sin pensárselo.

-Estaba de espaldas, no le pudo ver, ¿cómo es que está tan seguro?-insiste.

-Porque le conozco muy bien y sé que él jamás le haría daño a nadie-contesta con firmeza.

-Esa no es una respuesta clara-casi ríe el abogado-Volvamos al momento en que mi cliente cayó por las escaleras, ¿escuchó algo?

Georg arruga la frente, claro que la chica había dicho algo, pero le daba miedo decirlo. 

-Conteste, por favor-le pide el juez con dureza.

-Ella dijo…dijo “Bill, no lo hagas”-murmura su respuesta.

Un murmullo recorre de nuevo la sala, además de un sollozo contenido procedente de la madre del cantante.

-Antes de que mi cliente dijera esas palabras, ¿vio algo más?-insiste de nuevo.

-Bill la estaba sujetando por la muñecas-gruñe revolviéndose en su asiento.

-Gracias no hay más preguntas-le despide el abogado con una sonrisa.

Kyle se pone en pie y se le acerca, cruzándose de brazos también.

-Has dicho que te habían despertado unas voces y que te asomaste a la puerta-le recuerda Kyle.

-Si-confirma Georg.

-¿Estás seguro de lo que vistes y oíste? ¿No estabas aún bajo los efectos del sueño?

-Puede ser….yo no soy persona hasta que no le tomo un café y…

-Protesto, el testigo está cambiando su declaración-salta el abogado de la chica.

-Aceptada-confirma el juez.

Viendo que de Georg no podía sacar nada que no perjudicara más a su cliente, Kyle le despide y se vuelve a su asiento frunciendo el ceño.

-Puede abandonar el estrado-le dice el juez.

Georg maldice por lo bajo y se levanta. Camina por el pasillo con la cabeza baja, murmurando un “lo siento” cuando pasa cerca de su compañero.

Bill lo escucha y asiente en silencio. Le comprendía muy bien, las cosas habían ocurrido como había explicado, no tenía porque sentirse culpable de nada.

El siguiente testigo a declarar era la odiosa chica. Se levanta con cuidado, gimiendo a cada paso que daba al estrado. Tras jurar que iba a decir toda la verdad, se sienta con esfuerzo llevándose un pañuelo a los ojos y secándoselos con cuidado. 

-Sé que estás pasando por un mal momento y que lo último que desearías es recordar tu gran perdida, pero me gustaría que nos contaras lo ocurrido-le pide su abogado con mucha suavidad-¿Cómo conociste al hermano del acusado, Tom Kaulitz?

-Había acudido al concierto que daban esa noche, y tuve la suerte de ser la elegida para subir al escenario. Bill se me abrazó y cantó la última canción. Cuando me despidió me besó en los labios y…

-Es mentira-no puede evitar saltar Bill.

-Orden en la sala-pide el juez enojado-Controle a su cliente.

-Si, señoría-se apresura a decir Kyle sujetando a Bill por el brazo.

Se vuelve y le fulmina con la mirada, de esa manera no se ayudaba en nada.

-Continúe, por favor-le pide el juez.

-Esa misma noche acudí a la fiesta sabiendo que iban a estar ellos. Por mucho que me gustara que Bill me hubiera besado, era a Tom a quien quería ver y lo logré. Se me acercó, bailamos y me invitó a pasar la noche juntos. Fuimos al hotel en el que se hospedaba y …bueno, lo hicimos. Me fui a la mañana siguiente y a la semana descubrí que…estaba embarazada….

Deja de hablar cuando siente que la emoción le ahogaba. Se lleva de nuevo el pañuelo a los ojos y solloza en voz baja.

-Continúe cuando pueda-le pide el juez con suavidad.

-Gracias-contesta sollozando-Sabía donde vivía, en Internet venía la dirección de la casa de su madre y como sabía que habían cancelado unas actuaciones por algo que le había pasado a Bill, pensé que estarían en casa de su madre recuperándose, y no me equivoqué. Esperé hasta que vi salir solo a Tom y le conté la noticia….recuerdo que le hizo tanta ilusión como a mi, y me llevó a la casa para decírselo a su familia, que amablemente y viendo como vivía me ofrecieron una habitación.

Hace otra pausa para tomar aliento, dirigiendo una fugaz mirada al cantante que la escuchaba con el ceño fruncido.

-Las cosas volvieron a la normalidad y en uno de los viajes que hice al apartamento que Tom compartía con sus amigos me encontré con Bill. Se acababa de levantar y estaba en el pasillo medio desnudo. No le hacía gracia que yo estuviera ahí y comenzó a discutir conmigo. Estaba asustada y retrocedí sin fijarme que me estaba llevando al borde de la escalera hasta que fue demasiado tarde. Me cogió por las muñecas y me empujó con todas su fuerzas….con una rabia contenida que aún no me explico…

-¿Qué le dijo antes de empujarla? ¿Sobre qué discutieron?-le pregunta el abogado.

-Yo sabía que me había metido en medio de los dos, que estaban muy unidos y dese que llegó yo Bill estaba celoso de mi relación con Tom. Le pedí llevarnos bien por mi hijo….su sobrino…pero él solo me echó en cara que me hubiera acostado con su hermano, acusándome de haberlo hecho para poder cazarle, según sus palabras. Era mentira, todo. Yo amo a Tom con toda mi alma, más después de lo ocurrido. Bill estaba muy celoso, se comportaba como un niño egoísta que no quería compartir sus juguetes….pero Tom es su hermano, siempre estará a su lado y yo…solo era la extraña que se metió en medio de la noche a la mañana…

-No hay más preguntas-dice al abogado muy satisfecho.

Kyle se levanta y coge una carpeta que aprieta en sus manos. En ella estaban los resultados de las pruebas realizadas que demostraban que todo era falso.

-Me gustaría repasar algunos puntos de su declaración-le dice sin nada de suavidad-Según ha dicho, a la semana de acostarse con el hermano de mi cliente descubrió que estaba embarazada.

-Así es-contesta la chica poniéndose tensa.

-Si eso es verdad, ¿por qué en los análisis que le tuvieron que repetir porque se perdieron los primeros sale que usted nunca ha estado embarazada? ¿Contó esa mentira para como ya dijera muy acertadamente mi cliente, cazar a su hermano?

Un murmullo más alto recorre la sala. La chica se estaba poniendo muy colorada, abriendo y cerrando la boca sin saber que decir. 

Sentado desde donde estaba, Bill pudo escuchar claramente el grito ahogado de su hermano, hasta podía sentir como su madre le cogía de la mano y se la apretaba con fuerza. 

…l solo podía cerrar los ojos y agradecer que la verdad hubiera salido al fin a la luz….toda la verdad….y nada más que la verdad….

0 comentarios:

Publicar un comentario